Docentes

En las instituciones provolianas el docente cumple una función importante, es el actor clave de las iniciativas pedagógicas. En su mano está la formación de la niñez y la juventud con capacidades diferentes. Planifica y actúa de acuerdo con las necesidades que surgen del desarrollo y del cambio social. Contribuye a la formación de la personalidad del educando, desde una perspectiva espiritual y social, proyectándolo como sujeto de la historia, actor responsable de la construcción del bien común y de la transformación social.

"El docente de la Congregación Hermanas de la Compañía de María esta comprometido en la tarea de formar hombres y mujeres que hagan realidad la civilización del amor". Por tal motivo es necesario que conozca a fondo la filosofía y el método educativo de la congregación.

Además debe poseer una sólida formación, humana, religiosa y profesional. Testimoniar en el accionar cotidiano la fe que profesa.

Debe mantener buenas relaciones humanas con los distintos estamentos acorde con la filosofía de la institución. Respetar las funciones específicas de cada miembro de la comunidad. Motivar suficientemente el desarrollo de la clase, a través de una buena planificación del contenido programático. Asistir a todos los actos oficiales académicos y religiosos organizados por la institución. Debe considerar su competencia profesional como deber de justicia, incorporándose gradualmente a la técnica de la pedagogía moderna.