Antonio
Próvolo
Antonio
Próvolo nació el
17 de febrero de 1801, en Verona, Italia.
Dedicó su vida a desarrollar su misión sacerdotal
de fundador de dos congregaciones religiosas y murió a los 41 años
de edad en 1.842. En los primeros años de su vida sacerdotal se dedicó con
ardor
apostólico a la instrucción cristiana de la
juventud más pobre y
olvidada: los pequeños artesanos, los hijos de los
hortelanos en
Verona y de los gondoleros en Venecia; empleó a fondo
su celo
sacerdotal en las misiones populares y en las obras de caridad.
En la actividad formativa de
los jóvenes, en el confesionario
y en la
administración de la palabra de Dios se sentía
a gusto, pero en los
planes de la Providencia este ministerio tenia que ser un
ejercicio
preparatorio para aquella "misión" que mostrará auténticamente
su
vocación : el apostolado entre sordomudos.
En el año 1830 empieza
a dirigir una escuela para sordomudos. Dos
años más tarde se incorporan a su trabajo los
primeros compañeros y de esa manera da inicio a la Congregación Religiosa
dedicada a la
educación cristiana de los sordomudos.
Próvolo era de temperamento
suave y sensible, pero sostenido por una gran
fuerza de voluntad. Su vida está salpicada
de episodios en los que aparece claro
su esfuerzo de hacer la voluntad de Dios costara lo que costara.
Su espiritualidad se alimentaba
y vivía de devociones
auténticamente fuertes: Jesús crucificado, la
Virgen Dolorosa, las Almas del purgatorio.
Conocía por experiencia qué significaba
encontrarse en la pobreza y en la necesidad de ser ayudado por los demás.
En el año 1840, imprime su propio material para la
enseñanza a los
sordos y lo llama "Manual para la escuela de sordomudos".
Luego de experimentar varias satisfacciones, adquirir muchas
experiencias y realizar muchas investigaciones acerca de
la educación de los sordomudos
en su escuela y fuera de ella, sentía
que su trabajo y sus esfuerzos eran incompletos.
¿
Por qué? El que conocía perfectamente
el mundo de los sordos sabía que
las sordomudas se encontraban en situaciones más
vulnerables que los sordomudos no tenían
un lugar donde estudiar y recibir atención según
sus necesidades.
Próvolo puso toda su energía de mente y corazón
para esta nueva
obra y encontrada algunas colaboradoras también con
espíritu de
servicio y gran celo por anunciar el reino de Dios; aconsejado
por el
obispo de la diócesis da inicio a la primera comunidad
de religiosas,
con Fortunata Gresner y Julia Avanzi el día 09 de
octubre de 1.841.
Un año después, en noviembre
de 1.842 Antonio Próvolo moría en su natal Italia.
La pequeña semilla sembrada
por el Padre Próvolo
en tierra buena, aun en medio de las dificultades que suelen tener las obras de
Dios,
fructificó de tal modo, que se multiplicó,
y así, pudieron ser
transplantados sus retoños en el nuevo mundo: en la
Argentina, en el Paraguay y en Bolivia.
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