Alumnos:

El alumno es el protagonista principal de la acción educadora de la institución.
Agente de su propia educación y es el gestor de su proyecto de vida.
Debe adecuarse al estilo educativo de la institución.
Debe asumir con responsabilidad sus deberes, ser solidario con el prójimo, observar la puntualidad, la presentación personal y reconocer las propias faltas.
El alumno debe educar su libertad, ordenar mediante un marco de disciplina inspirado en principios y valores, para integrarse solidariamente en la comunidad.
Es libre de expresar conscientemente su fe, a través de la palabra de Dios y de la vida sacramental.
Debe mantener el espíritu abierto a las enseñanzas doctrinales de la institución.
Cumplir el reglamento establecido por la institución.
Vivenciar los valores esenciales que señalan la calidad humana de la persona.

Ex–alumnos

Los ex–alumnos son miembros activos de la institución. Se organizan en asociaciones y reciben apoyo, asesoramiento y acompañamiento personal, espiritual y laboral.

Participan en las actividades religiosas, culturales y recreativas organizadas por la institución.